viernes, 25 de octubre de 2013

TATUAJE

Me desperté después de una fiesta con mis amigos .Tenía resaca y me dolía la cabeza. Me fui al baño para ducharme. Al salir de la ducha y al mirarme al espejo para cepillarme los dientes me vi un tatuaje en la cara. No sé muy bien lo que era. Parecía un símbolo o algo parecido. A mí no me gustaban, mis padres iban a flipar, aunque fuese mayor de edad. Llamé  a mis amigos. Ellos solo tenían resaca y no les había pasado nada importante. Ese mismo día me  fui a la casa de mis padres. Cuando entré se quedaron asombrados y se pusieron a preguntarme:
-¿Cuándo te lo has hecho?
-¿Por qué te lo has hecho?
-¿A ti no te gustaban los tatuajes?
-Ha sido un accidente. Estaba borracho por la noche y al estar borracho me hice un tatuaje –les respondí.

Se ofrecieron a prestarme el dinero que necesitaba para quitármelo,  pero no lo acepté. Había sido mi error y cada uno soluciona sus errores. Así que  me puse a buscar trabajo. Me puse durante todos los días día a día, hasta que lo encontré. Camarero. Trabajé durante un mes entero intensamente hasta que conseguí el dinero y me lo quité. Quien tiene un problema es su problema no de los demás.   

1 comentario:

  1. Marcos, mucho cuidado con la puntuación en tus textos. Tienes que utilizar mejor los signos de puntuación. ¡Ah! ¡Y después de punto se escribe mayúscula! He corregido algunos errores de expresión y muuuuuuuchas tildes que no habías puesto.
    La historia es sencilla, no te has complicado la vida, aunque al menos tiene una reflexión final. 5,5

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